Es un infierno: ola de calor en Reino Unido derrite el pavimento

Los británicos están acostumbrados al frío casi todo el año, ya que incluso en verano, el calor es una sensación agradable que dura poco. Lo normal en Londres y otras ciudades es andar abrigados o con paraguas, ya que llueve mucho.
Ola de calor en Reino Unido derrite el pavimento
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Sin embargo, este año la ola de calor que impacta el hemisferio norte está golpeando duramente a Europa, en especial a Reino Unido, donde los ciudadanos están en alerta por lo peligroso que puede resultar un golpe de calor si no se está acostumbrado.

Algunos se alegran de poder usar ropa ligera y de pasar un domingo haciendo barbacoas, pero con temperaturas sobre los 40 grados Celsius cualquier persona está en riesgo.

Incendios y cancelaciones

“El aeropuerto de Luton, al norte de Londres, tuvo que suspender el lunes todas sus operaciones porque la pista de aterrizaje del aeródromo se había, literalmente, derretido. El calor deformó algunas zonas de la explanada, convertida en una enorme sartén bajo los 36 grados que se registraron”, citó BBC.

Se han desatado incendios en varias zonas y las vías férreas corren riesgo de deformarse por el extremo calor. Varios servicios de transporte público han tenido que ser cancelados. En algunas vías, los operarios han tenido que esparcir arena para evitar que el asfalto fundido provoque accidentes, citó el medio.

“Los raíles pueden llegar a alcanzar una temperatura superior a 60 grados con el calor, dilatarse y deformarse al paso de los trenes, por lo que se ha limitado su velocidad. En algunos trayectos del sur del país, donde se están experimentando las temperaturas más altas, los trenes no pueden circular a más de 90 kilómetros por hora, lo que se traduce en retrasos y un suplicio añadido para los viajeros”, precisó el informe.

No hay aire acondicionado

Muchas ciudades europeas, tan acostumbradas al frío extremo, no son muy populares en el uso de acondicionadores de aire. Es por ello en durante el verano se pasa calor real, ya que la mayoría no cuenta con estos aparatos que además consumen mucha electricidad.

Por ejemplo en el metro de Londres, la mayor parte de las líneas no cuenta con aire acondicionado, por lo que los vagones se han convertido en auténticos hornos. Lo mismo sucede en los autobuses, donde los usuarios apiñados sufren por las altas temperaturas.

En los colegios que no han terminado clases dieron días libres para que los niños no sufran las condiciones de los salones de clases calurosos. En los mercados algunos alimentos se echan a perder con más frecuencia por el calor y aparatos de refrigeración funcionan a marcha forzada. Todas estas realidades que son tan cotidianas en el trópico mantienen preocupados a los británicos tan alejados de esa realidad.

Actualmente, rige en Londres una advertencia de calor extremo, es decir que existe riesgo de muerte hasta para personas sanas, citó Perfil.

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